¿Se Debería Restringir el Uso de los Teléfonos Celulares a la Red de un Solo Operador?
Seguramente muchas veces se han preguntado por qué al cambiar de compañía de telefonía celular con la misma plataforma tecnológica (CDMA y GSM) los consumidores se ven en la necesidad de adquirir un nuevo Teléfono Celular o Handset. La respuesta es que los aparatos que adquirimos con nuestro respectivo operador de telefonía móvil vienen bloqueados para que sólo puedan ser usados con esa compañía y no con otras. Los operadores realizan esta estrategia con la finalidad de aprisionar a los usuarios tratando de garantizar que el cliente se quede con el operador cierto tiempo y a la vez tratar de recuperar la inversión y el subsidio que se les da a los Teléfonos Celulares.
Si esta estrategia es analizada desde el punto de vista del operador suena estratégica e inteligente, sin embargo, cuando la analizamos desde el punto de vista del consumidor la explicación obtiene matices totalmente diferentes al de los intereses de los operadores.
En México, como en la mayoría de los países, los usuarios pueden contratar una línea de telefonía móvil mediante dos distintos esquemas de pago, el de prepago o tarjetas prepagadas y el de pospago o contrato. Bajo el primer esquema, los consumidores pueden adquirir un teléfono con cierto tiempo aire prepagado y continuamente pueden ir abonando tarjetas prepagadas de distintas denominaciones. Por el otro lado los usuarios de pospago acuerdan mediante un contrato (generalmente de un año) una combinación de ciertos minutos de voz, datos y mensajes cortos al mes con el operador y pagan una cantidad por ellos al final de cada mes.
Sin embargo, ¿Cuáles son las principales diferencias entre ambos esquemas? Básicamente las podríamos resumir en dos partes que son:
Precio por minuto: Debido al contrato que entablan con el operador, los usuarios que se encuentran bajo el esquema de pospago generalmente obtienen mejores precios por minuto que los usuarios de prepago.
Precios y modelos de los Teléfonos Celulares, debido a que los usuarios de pospago tienen un contrato de un año con algún operador, estos pueden tener acceso a mejores Handsets y a un menor precio pues sus Teléfonos Celulares están más subsidiados que los de los usuarios de prepago.
Una vez explicado esto podemos profundizar un poco más en la estrategia del bloqueo de los Teléfonos Celulares.
Hasta ahora, no he encontrado legislación mexicana alguna donde se especifique si es legal o ilegal bloquear los teléfonos móviles para que no se puedan usar con otros operadores, sin embargo, si consideramos que un Teléfono Celular es como cualquier otro bien que se adquiere con cierta cantidad de dinero ¿por qué se nos va a restringir su uso? Haciendo la analogía con un vehículo es como si a la hora de adquirir uno se nos limitara a solamente poderlo utilizar en ciertas calles.
Es aquí donde analizando la misma estrategia pero del lado del consumidor nos parece absurda y hasta abusiva.
Se entiende perfectamente que los subsidios ayudan a fomentar la penetración de los servicios móviles y que además las empresas esperan recuperar esa inversión hecha, pero bajo los esquemas actuales como el de pospago en el cual se tiene un cierto periodo de contrato, ¿por qué al terminar el contrato no puedes usar tu Teléfono Celular con el operador que más te convenga?
Lo correcto sería que al terminar el contrato, el usuario pudiera irse con el operador que quisiera sin la necesidad de incurrir en el gasto de un nuevo Teléfono Celular, o inclusive si decidiera quedarse con el mismo operador las tarifas podrían disminuir pues el subsidio al Teléfono Celular ya fue recuperado por el operador.
En el caso de los usuarios de prepago (que como mencioné al principio pagan un precio más alto por el teléfono) se deberían de especificar ciertos consumos mínimos donde se asegure que la empresa haya recuperado el subsidio al Teléfono Celular.
Esta problemática no es específica de México y en diversas partes del mundo se habla acerca del desbloqueo de los Handsets como un beneficio para los usuarios, de hecho recientemente este tema se avivó con la introducción del famoso iPhone y algunos países como Alemania han exigido tanto a Apple como al operador que lo va a introducir que el teléfono se pueda obtener bajo las dos modalidades, es decir, bloqueado y por medio de un contrato a un precio aproximado de €400 o desbloqueado por un precio de €999.
También está el caso de Sprint en Estados Unidos, el cual se vio forzado a desbloquear los teléfonos celulares que terminaran con el tiempo establecido en el contrato a partir de una demanda que alegaba que la compañía incurría en prácticas anticompetitivas por medio de este esquema.
Ambos puntos de vista son válidos y habría que buscar un término medio en el cual se beneficie tanto a los usuarios como a los operadores, y hacer análisis a profundidad con la finalidad de que se pueda regular al respecto.
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